Gracias a la ampliación de los estatutos en referencia a la “Realización de actividades en el ámbito humanitario”, la fundación fue capaz de ofrecer una ayuda rápida para apaliar las graves pérdidas y daños que supusieron las inundaciones en el este de Alemania durante el verano del año 2002.
El Prof. Hans Georg Näder y su esposa movilizaron entonces toda la red empresarial para hacer posibles medidas de ayuda rápida. Pidieron a socios, clientes y a las sucursales de Otto Bock en todo el mundo que realizaran aportaciones para la acción humanitaria “Dar esperanza, vivir la esperanza”.
En las oficinas centrales de Otto Bock fueron los mismos empleados los que organizaron con un enorme entusiasmo y un gran compromiso social una fiesta benéfica que fue apoyada por toda la ciudad. En poco tiempo se pudo reunir la cantidad de 500.000 Euros para las víctimas de las inundaciones.