Paresia cerebral infantil (PCI)

La paresia cerebral infantil (PCI) es una alteración generalmente espástica del sistema nervioso y muscular que se produce en niños. Se caracteriza por alteraciones del sistema nervioso y muscular en las áreas de tensión muscular (tono), fuerza muscular, coordinación y patrones de movimiento. Las más comunes son las formas híbridas espásticas con tensión muscular generalmente elevada.


Causas

Las causas de paresia cerebral infantil pueden variar considerablemente. Una falta de oxígeno, complicaciones con el cordón umbilical, infecciones, hemorragia cerebral y accidentes pueden conducir a la paresia cerebral infantil durante todo el embarazo, pero con más frecuencia en el transcurso del parto.

A ella se asocian múltiples discapacidades. Se produce en 3 de cada 1.000 partos. No obstante, los bebés prematuros son los que se ven afectados con mayor frecuencia.

Síntomas

Los síntomas de paresia cerebral infantil pueden variar considerablemente y pueden definirse individualmente en un alto grado. En el 75% de los casos se producen síntomas espásticos.

  • Hemiplejía (32%): en este caso se ven afectadas las extremidades de un lado del cuerpo, por lo general los brazos más gravemente que las piernas.
  • Diplejía (40%): las piernas resultan afectadas más gravemente que los brazos.
  • Tetraplejía (2%): en caso de tetraplejía, todas las extremidades quedan paralizadas; el desarrollo motriz y mental se retrasa considerablemente. Solo aproximadamente el 10% de los individuos afectados son capaces de andar.
  • Hemiplejía bilateral: parálisis espástica de las cuatro extremidades, con los brazos más gravemente afectados que las piernas.
  • Triplejía: parálisis espástica de tres extremidades.

En todas las formas, los flexores largos y los abductores en particular se ven afectados por parálisis. La espasticidad también provoca rigidez de las articulaciones. Se pueden describir los siguientes cuadros clínicos típicos de las articulaciones individuales: la cadera está flexionada, desviada y girada hacia adentro. Hay una tendencia a la rigidez en la posición de flexión de la articulación del codo, de la muñeca y de la rodilla. El antebrazo está torcido y el pulgar girado hacia dentro. El tobillo y el pie están en la posición en equino y la columna vertebral también está gravemente torcida.

Diagnóstico y terapia

La PCI se diagnostica sobre la base de los resultados clínicos después de haber excluido otras causas progresivas como los tumores o la inflamación. El tratamiento está enfocado a la terapia multidisciplinar derivada desde varios enfoques médicos, ortopédicos y terapéuticos. Ottobock ofrece toda una variedad de dispositivos médicos que van destinados desde bebés a adultos, por ejemplo, para ayudar con la postura y el posicionamiento, así como para mejorar el equilibrio y la capacidad de caminar (órtesis de pierna inferior, ayudas para caminar, ayudas para sentarse y posicionarse).


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