La historia de Hannah

A Hannah le diagnosticaron paraplejia parcial tras una operación de espalda. Tuvo que utilizar una silla de ruedas, tiene dos hijos, y su marido es policía y pasa poco tiempo en casa. Su día a día le suponía un obstáculo insuperable. En la actualidad, Hannah utiliza la C-Brace®. Para ella, la órtesis significa mucho más que ser capaz de caminar con naturalidad: Hannah puede cuidar de nuevo de sus hijos por sí misma. Descubra cómo es la vida diaria autónoma de Hannah.

"No solo deberíamos estar agradecidos por tener suficiente para comer cada día, sino también por ser capaces de coger cosas del suelo. Es algo que no deberíamos dar por hecho".

Hannah
Hannah, usuaria de C-Brace®, juega con sus hijos en un columpio.

Charlando con Hannah

Hannah recuerda que los médicos incluso le recomendaron la amputación de la pierna paralizada. Resulta increíble si se tiene en cuenta el nivel de autonomía del que disfruta ahora con su familia en su día a día. "Puedo caminar de nuevo y tengo la libertad de hacer todo lo que hacía antes de mi enfermedad", explica Hannah. Y, como madre, lo más importante para Hannah es ser capaz de dar la mano a sus hijos.

¿Para quién es idónea C-Brace®?

Wolfgang

Wolfgang sufre parálisis en la pierna como consecuencia de la polio. Gracias a C-Brace®, Wolfgang puede caminar de nuevo con naturalidad. También monta en bici y practica yoga.

Melvin

Melvin sufre una parálisis en la pierna debido a la polio. Con C-Brace®, Melvin puede caminar de nuevo con naturalidad y jugar en el jardín con sus sobrinas.